
El incumplimiento de la prescripción médica por parte de los pacientes es un problema presente durante muchos años y que ha venido en aumento. Aproximadamente un tercio de los pacientes completan su medicación (más de un 80%); otro tercio sólo la terminan entre un 50% y un 80%, mientras que aproximadamente el tercio restante no llega a completar su prescripción en un 50%. Este último grupo no recibe el más mínimo beneficio de su medicación; de hecho, para el caso de las estatinas, sólo los pacientes que completan su tratamiento por encima del 80% tienen un riesgo significativamente inferior de sufrir un problema cardíaco.
Las principales causas del incumplimiento son las siguientes: olvido en las tomas, preocupación por los efectos secundarios y creencia de ineficacia del producto al no ver palpablemente mejoras en su enfermedad. Así mismo, otros factores menos frecuentes son la mejora de los síntomas, ahorro económico, dolores e interferencias de la medicación con el ejercicio de otras actividades.
Varias son las consecuencias negativas del incumplimiento en el tratamiento farmacológico:
Hasta ahora ningún agente del sector salud ha prestado la suficiente atención a este problema. Los laboratorios farmacéuticos, garantes en gran medida de la salud de la sociedad, no han considerado este asunto como prioritario en sus planes de negocio y acciones de marketing, afrontándolo a menudo de una forma aislada y no integrada como un proceso crítico en la vida del producto.
Las tecnologías de la información, herramienta clave en la solución del problema
Varias son las herramientas disponibles para afrontar esta situación y permitir una mejora sustancial en el cumplimiento de la prescripción. Un primer análisis de la causa del problema nos lleva a afirmar que la mejora de la información de la que dispone el paciente sobre su tratamiento es crítica para evitar el abandono por desconocimiento de la eficacia del producto o por desconfianza hacia los efectos secundarios. Por otro lado, ayudar al paciente a recordar la pauta de prescripción nos permite afrontar en gran medida los principales factores del incumplimiento farmacológico.
Sobre este último punto se desarrollan acciones de marketing orientadas a recordar al paciente las tomas de su tratamiento. Para ello, se necesita un canal de comunicación comúnmente usado por los pacientes, con inmediatez de comunicación y ubicuo, de tal forma que los pacientes reciban de una forma inmediata el recordatorio de la toma. El teléfono móvil, a través de los mensajes SMS, ha permitido el desarrollo de este tipo de proyectos.
El paciente, bien directamente o a través de su médico, puede darse de alta en el sistema a través de un mensaje SMS, vía web o mediante un formulario escrito. En todos los casos es crítico respetar la confidencialidad de los datos y recoger el consentimiento informado del paciente de formar parte de esta iniciativa. A partir de ese momento, el usuario recibirá, a través de su teléfono móvil, mensajes SMS en el momento preciso en el que debe administrarse la medicación.
Para el éxito en la ejecución de estos programas, llamados programas de mejora del cumplimiento o e-compliance, es necesario que se den varios factores relacionados con el tipo de enfermedad y con la forma de administración del medicamento:
El retorno de la inversión de estos programas es bastante alto. El incremento de las unidades dispensadas por los laboratorios se dispara si el programa ha sido ejecutado correctamente y si el producto tiene una tasa de abandono elevada por olvido del paciente. Experiencias previas han logrado un incremento del 13% de las ventas para productos que cumplían ambas condiciones.
Rafael Palomino Rodríguez
Director Consultoría y Marketing
QUODEM CONSULTORES